Documento introductorio
Millones de personas por todo el mundo han rechazado fuertemente las guerras en Irak y Afganistan así como el terrorismo. Pareciera que una nueva sensibilidad se está desarrollando que se niega a aceptar a la violencia como la manera preferida de resolver los conflictos. La evidencia es, sin embargo, que existe una distancia creciente entre las opciones y aspiraciones de los pueblos y las decisiones de los gobiernos.
Desde 1945 hasta el presente han habido 27 millones de muertos como consecuencia de los conflictos armados y 45 millones de refugiados. Hoy 34 países están en un estado de guerra.
La retórica de nuestros políticos nos hace sospechar muy fuertemente que la situación se deteriorará aún más.
La guerra y el terrorismo no son la única forma de violencia física. La gente vive hoy angustiadas por un sentido de inseguridad debido al crimen violento y la violencia doméstica también crecientes. Pero la violencia no sólo es física. De hecho más personas mueren debido a la violencia económica que aparece como pobreza, que niega el acceso a la salud, el agua potable y la nutrición. Por ejemplo: dos bebés mueren de malaria cada minuto y el VIH está amenazando destruir la población de un continente entero.
Violencia económica también es la explotación y la destrucción de los derechos de los trabajadores, ganados con tanto esfuerzo, por el mercado libre.
Los formas raciales y religiosas de violencia son bien conocidas y vemos su aumento como consecuencia de las grandes migraciones de gente que huye de las guerras o la pobreza.
La discriminación y violencia sexual todavía causan sufrimiento incalculable extendiéndose sin tener en cuenta clase, cultura o educación.
Quizás la forma más insidiosa pero tambén la más difícil de reconocer en términos de sus efectos perjudiciales a largo plazo es la violencia psicológica que deshumaniza a los individuos, los hace verse a sí mismos sin valor, desechables y permanentemente amenazados.
La violencia psicológica es la herramienta preferida del sistema en su designio de mantener a las personas asustadas, aisladas, pasivas, resignadas e incluso cómplices de tal violencia.
A menudo también sentimos la violencia dentro de nosotros mismos, socavando nuestras aspiraciones repetidamente y hundiendo a muchos en la depresión, la soledad y la frustración.
"La OMS ha producido un informe que explica que el nivel de violencia que existe hoy se ha vuelto una fuerte amenaza para la salud de población"
Un sistema entero basado en todos estas formas de violencia no puede mejorarse, no es perfectible, está absolutamente equivocado. Este sistema no puede cambiarse a través de reformas parciales sino que necesitamos un cambio radical y transformación profunda de sus valores y su organización social, política y económica en su totalidad.
Aquéllos que desesperados por su condición intentan escapar a través del camino de la violencia deben ser conscientes que el sistema utilizará su lucha para justificar más opresión violenta. De esta manera ellos están ayudando a reforzar el sistema que pretenden combatir.
Por otro lado aquéllos que esperan ver esa transformación a través de las instituciones como los gobiernos, los bancos y las multinacionales deben comprender que estos son los mismos que produjeron la situación y tienen un fuerte interés en mantenerla.
Sólo los pueblos pueden resolver los problemas de los pueblos cuando se organizan en base a la no-violencia activa como su metodología de acción.
La No-violencia activa es una estrategia de lucha que consiste en la denuncia sistemática de todas las formas de violencia ejercidas por el Sistema. También es una táctica de lucha que debe ser aplicada en situaciones específicas en que la discriminación de cualquier tipo está ocurriendo. La No-violencia está basada en una opción que abre el futuro. La Violencia es prehistórica mientras que la no-violencia es una actitud evolutiva.
La No-violencia implica creatividad, investigación de nuevas soluciones, cuestionando hábitos y creencias viejos. “La Paz es más que la ausencia de guerra”.
A veces sucede que el concepto de no-violencia se malentiende, a menudo como una actitud débil y pusilánime.
Ejemplos de acciones no-violentas son:
La no-violencia es la forma de rebelión más avanzada y valiente que se aleja de una visión del ser humano como naturalmente violento.
Por eso nosotros decimos que la no-violencia activa es realmente la única metodología revolucionaria factible y real.









