Culturas y Migracion FRANCIA

Francia es un país de inmigración desde la segunda mitad del siglo XIX. Hasta 1945, no tiene de política d'immigration en realidad, sino mas bien medidas adoptadas puntualmente siempre a raíz de una escasez de mano de obra.

El proceso de l'immigration es paralelo al de Francia. A cada período de crisis, el extranjero pasa a ser 'el culpable de la situacion'.

En 1974, la crisis económica tiene por consecuencia el cierre de las fronteras. Eso señala el paso de una inmigración de trabajo a una inmigración familiar. Se vota un decreto por el que se organizan las reagrupaciones familiares (1976). Estas leyes sucesivas limitan l'immigration y numerosas personas se encuentran en situación irregular, a la vez ni régularisables ni expulsables.

Desde hace 15 años, la immigration se convirtió en un enjuego a nivel político, y las políticas de discriminación sucesivas de derecha como izquierda solo han favorecido la subida de la extrema derecha. Ante la incapacidad de los dirigentes paara dar respuestas a temas como el desempleo, los extranjeros son designados como 'culpables'.

Así desde hace 15 años, la parte de la población extranjera en la población francesa disminuyó (6.54% en 1975 contra un 5.60% en 1999).

Educación:

Los alumnos extranjeros constituyen un 8,8% del efectivo de las escuelas elementales pero solamente 6,8% en los colegios. En cambio, forman un 18% del efectivo de las clases "d'intégration escolar especializada" de la enseñanza primaria, teóricamente reservadas a los que tienen problemas intelectuales. En este mismo, campo, pero a nivel secundario, en 1991, 16,3% de los alumnos eran extranjeros. Un 45% de los extranjeros no tienen ningún título contra un 35% de los franceses.

Empleo:

En enero de 1999, se contaban con 2.1 millones de activos immigrados, lo que representa un 8.1% de la población activa. Pertenecen principalmente a las categorías socioprofesionales no cualificadas de empleados y obreros comparado con los otros activos. Algunos empleos no cualificados y molestos (construccion de edificios, servicios a los particulares, grandes trabajos, etc.) solo son efectuados por extranjeros, los Franceses y los extranjeros instalados desde hace mucho tiempo los refusan. Los extranjeros estan principalmente en los sectores de comercio, artesanos, vigilancia, los servicios escolares u hospitalarios, que son menos estables y piden menos calificación que los empleos de oficina.

El porcentaje de personas en paro fue multiplicado por un 2,75% en los Franceses entre 1975 y 1990, pero cuadruplicó en los extranjeros en 1995. Los salarios de los extranjeros alcanzan un 75% del salario promedio de la población francesa (los Turcos 61 %). A corto plazo, la producción caería si se limita o para la immigration. A partir del ano 2000, la disminución y el envejecimiento de la población activa conducirán a los patronos a recurrir de nuevo a la mano de pbra extranjera. Fuestes del Instituto de Estadisticas, el recurso a una inmigración de 100.000 personas al año es una hipótesis considerada.

Trabajo ilegal:

Solamente 10% (en 1994) de las infracciones comprobadas por trabajo ilegal vienen de étranjeros en situación irregular. La producción intensiva de frutas y hortalizas figura entre los sectores menos regulados de la política agrícola común (PAC), y en consecuencia uno de los más sujetos al liberalismo salvaje. "El patrono debe tener constantemente bajo la mano una cantidad de mano de obra de manera a poder hacer su cosecha cualesquiera que sean las circunstancias climáticas o económicas." Es necesario un ejército de reserva de empleados agrícolas que está garantizado por la mano de obra immigrada clandestina. Hay una verdadera articulación, una complementaridad entre inmigración clandestina e inmigración oficial.

 

Vivienda:

Las condiciones de alojamiento de los hogares immigrados son muy diferentes de las de los otros hogares. Menos frecuentemente proprietarios de su alojamiento, ellos están más presentes en el sector del alquiler social (38% de los hogares en Francia son arrendatarios contra un 54% de los hogares immigrados), y, en particular, HLM (vivienda a alquiler moderado) (en total los hogares immigrados representan solamente un 5.8% de los proprietarios y un 15% de los arrendatarios en HLM). Las características de este parque corresponden especialmente al perfil social y familiar de la población immigrada, compuesta en gran parte de familias numerosas a bajos salarios. Los HLM acogen así cerca de la mitad hogares immigrados arrendatarios, en particular en los alojamientos más antiguos. Y los que están en espera de un alojamiento HLM desde hace al menos tres años son dos veces más numerosos que el promedio.

Los extranjeros ocupan 7 veces más a menudo los alojamientos precarios, 6 veces más a menudo los alojamientos superpoblados y 2 veces más a menudo los alojamientos incómodos (40% de los extranjeros contra 10% de los Franceses).

Los falsos parecidos de la delincuencia extranjera: los extranjeros, que constituyen un 6,4% de la población total, forman un 29% de los presos en las prisiones francesas en 1995 (5 veces más numerosos que los Franceses). Ahora bien un 30% de estos presos están en prisión porque no tienen documentos. A infracción igual, ellos son más severamente reprimidos por la justicia que los nacionales.

Salud:

Solamente 52% de los no-europeos benefician de un régimen complementario a la seguridad social contra un 85% de los Franceses. Efectivamente, los extranjeros van menos a menudo a consultar a un médico (3,7 veces al año para los Magrebíes, 4,9 es el promedio de los extranjeros y 6,6 para los Franceses), van también a menudo al hospital, como los Franceses, pero las dificultades de acceso hacen de ellos la clientela mayoritaria de los centros de salud gratuitos y de ayuda médica (que ha sido suprimida para las personas sin documentos). La situación es opuesta por los subsidios familiares, prestaciones dadas prioritariamente a las familias numerosas y desfavorecidas: en 1993, las cajas de subsidio familiares pagaron en promedio 2.940 F al mes a los extranjeros no europeos y 1.960 F a los Franceses. En reliadad, un 75% de las asignaciones pagadas a los extranjeros se refieren a niños de nacionalidad francesa o destinados a serlo.

Inmigración y ciudadanía:

En Francia, el extranjero no beneficia de ningun a derecho político. No puede ni votar ni ser candidato a elecciones locales o nacionales. Desde 1992, la ratificación del Tratado de Maastricht permite a los nacionales de l'Union europea, y solamente ellos, de votar y ser elegido. Las otras nacionalidades fuera de la CEE no tienen ningún derecho, lo que es realmente discriminatorio y contradictorio en relación al proyecto d'intégration de los Gobiernos.

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