lunes 06 marzo 2006

IRAN Y NUCLEAR: ¿DONDE ESTÁ LA RECIPROCIDAD?

Categoría: No Violencia y Paz

 


Donald Rumsfeld recientemente apeló a la comunidad internacional para que impidiera a Irán dotarse de armas nucleares, definiendo este país como “el principal factor del terrorismo”, al mismo tiempo la canciller alemana Angela Merkel evocó la subida del nazismo y pidió actuar rápidamente para impedir a Irán desarrollar su programa nuclear. Irán se está presentando como un peligro para el mundo entero (tal vez para preparar el terreno para la próxima guerra de Bush). Se habla mucho de sus violaciones del TNP (Tratado de no proliferación nuclear de 1970), pero si vamos a los hechos, las cosas son muy diferentes: Irán efectivamente escondió algunas instalaciones nucleares durante las inspecciones del AIEA (Agencia Internacional para la Energía Atómica), pero después las abrió a las inspecciones. La AIEA afirma que no encontró indicios de actividades militares, aunque no puede excluirlo. Hay que recordar que el TNP da a todos los países el derecho de desarrollar programas nucleares civiles, bajo el control del AIEA, derecho al cual se acoge Teherán para justificar sus acciones.

Las violaciones del Tratado de no proliferación nuclear: algunos datos

Aunque la adhesión al TNP implique el empeño de desmantelar sus propios arsenales y de no aumentar las propias dotaciones, o aumentar la potencia con nuevas tecnologías, Estados Unidos admitió poseer 10.500 bombas, Rusia 20.000, Gran Bretaña 185, Francia 450 y China 400. Sin hablar de India y Pakistán, potencias nucleares después de la entrada en vigor del TNP, en el 1970 y de Israel, que todavía no admitió oficialmente de disponer de un arsenal nuclear. Estos países nunca adhirieron al TNP.
Además, en los últimos años volvió a empezar el rearme nuclear: Rusia está proyectando una tercera generación de submarinos atómicos y en el 2004 concluyó 16 explosiones experimentales de mísiles balísticos. Gran Bretaña proyecta nuevas bombas nucleares para los cuatro sumergibles Trident (cada uno de ellos tiene la potencia de 384 bombas de Hiroshima) y Estados Unidos, a parte de tener una flota nuclear compuesta por 18 submarinos, está proyectando pequeñas bombas para utilizarlas en el campo de batalla y otras que puedan penetrar en profundidad en el terreno. Afirman también que ya no existe más el compromiso de que ellos (EE.UU y Francia principalmente) no hagan uso de las bombas nucleares los primeros. Recientemente el presidente francés Chirac no excluyó recurrir a armas nucleares contra aquellos estados que piensan atacar a Francia utilizando acciones terroristas.

La OTAN se mueve al margen de los acuerdos del NPT, violándolos abiertamente. Estados Unidos colocó bombas en las diferentes bases estadounidenses en Europa: según el ultimo informe del Natural Resources Defense Council, las armas nucleares estadounidenses en Europa son casi 480, divididas en ocho bases aéreas de seis países OTAN. 150 en Alemania, en Büchel y Ramstein; 20 en Bélgica, en Kleine Brogel; 20 en Holanda, en Volkel; 110 en Gran Bretaña, en Lakenheath; 90 en Italia, en Aviano y Ghedi Torre; 90 en Turquía, en Incirlik.
   En otras cuatro bases (en Alemania, Grecia y Turquía) las armas fueron removidas, pero podrían ser colocadas nuevamente si fuese necesario. Las bombas están asignadas a estos países  y el lanzamiento corresponde a las fuerzas aéreas nacionales.
   No obstante las reducciones efectuadas en los años Noventa, quedan en todo el planeta más de 30.000 cabezas nucleares, suficientes para destruirlo por entero 25 veces.
En el mundo hay alrededor de 400 reactores nucleares divididos en 20 países, y potencialmente todos estos pueden tener el combustible necesario para la construcción de una bomba atómica.
   En comparación a todos estos datos espantosos, el peligro representado por un programa militar de Irán, sobre el cual no hay pruebas ciertas, parece ser realmente ridículo.
   Estamos de frente a la usual e hipócrita insolencia estadounidense, a la cual se agregan países europeos como Gran Bretaña, Francia y Alemania, a los cuales son confiadas las negociaciones con Irán aun habiendo violado evidentemente el TNP. Como con las armas de destrucción masiva  (que nunca fueron encontradas en Irak, pero utilizadas para justificar la guerra), de las que  Estados Unidos posee un abundante arsenal, se mueven basándose en una lógica que niega la reciprocidad y aplica a otros países prohibiciones que no valen para ellos mismos o para sus propios estrechos aliados. En síntesis, Estados Unidos, Israel y varios países europeos pueden tranquilamente ampliar sus propios arsenales nucleares, pero Irán no.


La única solución, el desarme

A esta lógica perversa se puede contestar sólo tomando una dirección opuesta, con el objetivo final de un desarme nuclear global y de la total eliminación de los arsenales nucleares.
Pasos intermedios respecto al objetivo final pueden ser:

  • retomar las negociaciones para la prohibición de las armas y de los experimentos nucleares
  • la actualización del TNP de forma que vengan prohibidos también el uranio enriquecido y el plutonio reprocesado, dos de los principales “carburantes” de los mecanismos atómicos
  • la presión a los países como India, Pakistán e Israel para que firmen el tratado
  • la creación de una zona libre de armas nucleares en Medio Oriente, que vaya a agregarse a las muchas zonas libres ya existentes (Sudamérica, Sur del Pacifico, Sur-Este asiático, África, Asia Central, Antártico, Asia Central).
  • a definición de un plan de desarme, con plazos para el desmantelamiento y programas para las verificaciones y los controles, con la obligación para las potencias nucleares de respetarlo y dar a la ONU la responsabilidad de vigilar el cumplimiento del tratado y el poder para la aplicación de eventuales sanciones


Comisión de Paz y No violencia de la Regional Humanista Europea
Febrero 2006