jueves 25 agosto 2005

Sobre las medidas antiterroristas europeas tras los atentados de Londres.

Categoría: Culturas y Migraciones

 


En los países europeos se está instaurando una nueva vuelta de tuerca para el control y la represión. Con la justificación del criminal atentado de Londres, los gobiernos europeos pretenden aumentar las medidas de control sobre las comunicaciones por Internet y telefónicas, y endurecer los controles en las fronteras interiores.
Y también se quiere controlar a los líderes religiosos (musulmanes, por supuesto), facilitando la deportación de aquellos cuyo discurso no sea considerado “moderado”.

La visión simplista que pretenden introducir en la conciencia de las sociedades europeas no nos sirve a los que queremos desvelar al Nuevo Mundo que ya está aquí:  un mundo solidario y no violento, un mundo construido con lo mejor de los pueblos, de las diferentes culturas. Un mundo en el que lo sagrado del ser humano se expresará con fuerza.
Y en ese mundo no nos sirve la “cultura” del miedo y la sospecha que tratan de inculcarnos hasta en la médula. Buscamos la sensibilidad de la no violencia, pero no de la cobardía. No queremos ni necesitamos  que los “bienpensantes”  nos tamicen la realidad con su inconfesada parcialidad. El mecanismo enloquecido de la violencia está golpeando en Irak, Palestina, Afganistán, en el norte de África,… y no sólo en Nueva York, Madrid o Londres. Lo sabemos, la violencia genera más violencia.
Aquí no se trata de elegir uno de los bandos. La gente no hemos elegido ninguno de ellos, y nos parecen tan violentas las invasiones encubiertas de humanitarias, como los desalmados que se inmolan.
La situación es tal que la espiral de la violencia va en aumento, sostenida por una retahíla de valiosas “razones”.
Y es justamente ese el rumbo que no queremos para nosotros ni para las generaciones venideras!!

La violencia NO es la solución. En estos duros días donde la violencia se muestra por doquier, queremos recordar la respuesta que el pueblo de España dio ante los atentados en Madrid. Todos, de todas las culturas, de todas las edades, de todas las condiciones, salieron a la calle para hacer sentir a los violentos la fuerza de la unión, la expresión calma y contundente del rechazo a la violencia. Fue una lucida expresión del alma de los pueblos que no puede comprarse ni manipularse.

Por eso decimos que todos los que están invadiendo territorios deberían retirarse de inmediato y acatar las resoluciones y recomendaciones de las Naciones Unidas. Decimos que en las naciones se debería trabajar por hacer funcionar la ley y la justicia por imperfectas que sean, antes que endurecer leyes y disposiciones represivas que caerán en las mismas manos de los que entorpecen la ley y la justicia.

Denunciamos la hipocresía de los dirigentes europeos y manifestamos nuestro decidido apoyo a todos nuestros hermanos musulmanes que quieren un mundo justo, solidario y no violento. Y que hoy están siendo injustamente señalados como violentos precisamente por un Sistema violento.
Especialmente queremos que este mensaje llegue a los más jóvenes para que compartan con nosotros la revolución  de la no violencia y tomen el protagonismo que este sistema les ha estado negando.