Los G8 actúan pero todo sigue igual
Categoría: Reino UnidoPartido Humanista UK – circular de prensa
Estamos todos muy felices de que África y la pobreza parecen estar muy arriba en el orden del día de la reunión cumbre de los G8 en Gleneagles, Escocia, de que famosos de la música estén promoviendo una agenda maravillosa para la justicia social y que algunas corporaciones parecen estar apoyando esta fiesta de buenas intenciones y de solidaridad humana.
Va todo esto realmente a cambiar la situación de los africanos (y todos los otros pueblos sumergidos en la miseria por el colonialismo financiero neoliberal)? Probablemente no…
No es una cuestión de pesimismo o cinismo porque reconocemos que si hay un gran ingreso de dinero se salvará muchas vidas. Pero viendo la ausencia de cualquier propuesta que cambie el sistema económico que llevó al desastre financiero que hoy llamamos pobreza, nos queda claro que las "soluciones" propuestas por los G8 no van lo suficientemente lejos. La cancelación de la deuda no significa que préstamos con intereses en el futuro no causarán exactamente la misma situación en unos pocos años. De hecho será más rentable para los bancos del mundo desarrollado que los países pobres eleven sus economías. Un país en quiebra no paga intereses. Quizás Blair y Bush vean en esto una oportunidad para su redención por el desastre que todavía pulula en Irak y Afganistán o los EE.UU. piensen que serán exonerados por su sabotaje del tratado de Kyoto.
Es bien sabido que los préstamos y la "ayuda financiera" llegan con condiciones que insisten que los países recipientes compren productos y servicios de los países "donantes" (incluyendo armas) y liberalicen sus economías más y más, privatizando sus recursos y sus industrias nacionales. Dado que la creencia en el neoliberalismo no ha sido mellada por estas catástrofes los G8 hoy están intentando aparecer como los "salvadores" de una situación que ellos mismos produjeron. La lista de catástrofes es muy larga en los último años aparte de la pobreza en el mundo en desarrollo también hemos presenciado el colapso económico de Rusia, Argentina y las economías del Sur-este Asiático. Lejos de aceptar el poder de inducir desigualdad inherente al capitalismo de libre-mercado oímos que África será rescatada por el mismo modelo que la ha devastado.
Las organizaciones de base, las ONGs, y en general el movimiento anti-globalización promueven agendas correctas: el comercio justo, eliminación de subsidios en los países ricos a sus propios productores agrícolas, cambios en la Organización Mundial del Comercio y el Banco Mundial que hoy protegen los intereses de los poderoso, etc. Debemos tener mucho cuidado de no ser arrastrados por la poderosa correntada de entusiasmo generada alrededor de esta cumbre de los G8 y los conciertos de rock alrededor del mundo que proyectan la ilusión de que el gran capital ya no está trabajando por sus propios intereses.
El Partido Humanista propone:
• El rechazo del modelo económico neo-liberal que promueve la competición y la acumulación de riqueza en menos y menos manos para ser reemplazado por un modelo económico que promueva la cooperación y la justicia social.
• Queremos un modelo económico dónde los indicadores macroeconómicos más importantes sean la preocupación por el bienestar humano y no el éxito financiero. Esto significa que damos más importancia a los índices de pobreza, de mortalidad infantil y de acceso a la educación que al valor de la bolsa de valores y los índices de interés bancarios.
• Proveer recursos para la salud, educación y desarrollo de la infraestructura del Tercer mundo a través de la imposición de gravámenes progresivos a las transacciones especulativas que lleven a eliminar completamente la especulación.
• La transformación real de comercio mundial para que productos, servicios y personas puedan moverse libremente sin barreras prohibitivas que sólo operan en una dirección.









